El hogar está donde está el corazón

Catedral Oscura y la comunidad de los Ángeles Oscuros.

Ya he hablado con anterioridad acerca de por qué escogí jugar con Ángeles Oscuros y sobre qué los hace tan especiales desde la perspectiva del juego. (Si queréis echarle un ojo a esos temas podéis hacerlo aquí). No obstante en aquella ocasión no traté otro tema fundamental y único de los No Perdonados y es su comunidad de jugadores.

Los aficionados a Warhammer pueden venir de muchos trasfondos y aproximarse al hobby de multitud de formas pudiendo jugar únicamente a videojuegos, preferir los juegos de especialista o lanzarse a los campos de batalla del despiadado cuadragésimoprimer milenio con una fuerza de combate plenamente pintada. Sea como fuere todos compartimos cierto amor por este universo ficticio y nos une, como a cualquier comunidad, una serie de conocimientos compartidos, bromas específicas y hasta cierto metalenguaje. Sin embargo, y en mi experiencia, esto se hace aún más palpable entre los jugadores de los Ángeles Oscuros.

Catedral Oscura

Para comprender esto, y con la venia del Círculo Interior, debo revelar la posición de la venerable barcaza de batalla Catedral Oscura.

La Venerable Barcaza Surca el Inmaterium

Gracias a las mareas del Inmaterium o lo que los profanos llaman Internet los jugadores de Warhammer dejaron de estar aislados por la inmesidad del espacio y el tiempo y pasaron de ser pequeños grupos que se reunían entre amigos, en tiendas o clubs de juego para convertirse en una auténtica comunidad global.

En en estos días surgieron multitud de foros en los que jugadores de todo el mundo intercambiaban rumores, tácticas, teorías de trasfondo o impresiones. Algunos como Inmaterium, o Bolter & Chainsword se conviritieron en lugares de referencia donde acudir en busca de información acerca del universo de Warhammer 40k.

Pero como ocurre siempre los Ángeles Oscuros siguen su propio camino. En España el Capellán Interrogador Lemariont fletó la nave insignia de los No Perdonados de habla hispana y su nombre fue Catedral Oscura.

Desde distintos rincones y con diferentes bagajes los Ángeles Oscruos y sucesores acudimos a este foro y encontramos en él nuestro hogar en el hobby. Aquí se compartían datos de trasfondo, se escribían relatos, se aconsejaba sobre estrategia para el tablero y se mejoraba con los pinceles. Una vez accedías a las salas de la Catedral eras uno más de los No Perdonados (o, en raras ocasiones, uno de sus invitados) y se te trataba como a un hermano de batalla.

El grado de hospitalidad, espítritu de cooperación y respeto que se vivió en el foro era inaudito en una comunidad de internet y puedo asegurar que en los largos años que el foro estuvo a plena actividad no recuerdo una sola discusión, una sola actitud de troll o una pelea entre sus miembros. Todos remábamos en la misma dirección aunque tuviéramos perspectivas distintas. Cualquier internauta sabrá lo extremadamente difícil que es eso.

Para nosotros Catedral Oscura era un hogar dentro del hobby y lo expresábamos a casi todos los niveles, y es que Catedral Oscura era mucho más que un foro; era (¡y es!) una comunidad unida y comprometida.

Círculos dentro de círculos

Como corresponde a los Hijos del León el foro estaba organizado a conciencia y tenía en cuenta jerarquías basadas en veteranía, compromiso y actividad. Cada uno de los miembros comenzaba como Iniciado y tenía acceso a los niveles básicos de discusión del foro, pero a medida que te adentrabas en la comunidad podías acceder a nuevas partes de la Catedral Oscura. Hermano de Batalla, Sargento Veterano, Hermano del Ala de Muerte, Hermano Veterano del Ala de Muerte, Bibliotecario, Capellán… Había multitud de rangos, cada uno con su nivel de acceso, especialidad y, sí, también responsabilidad. Por ejemplo: un Hermano Bibliotecario era considerado experto en trasfondo mientras que un Maestre de Compañía era respetado por su capcidad como estratega y tenían el deber y el privilegio de moderar los subforos relacionados con esas áreas.

Cada tema relacionado con el hobby era tratado en su propia zona del foro. El Hangar 32 era el dominio de los tecnomarines y sus trabajos de pintura y conversión. Los bibliotecarios custodiaban los sombrios corredores del Librarium Magna y los Maestres y Veteranos pasaban largas horas en el Strategium. Tambien hablábamos de los Caídos o, en muy raras ocasiones, se detectaba a algún extraño que invadía las sagradas salas de la barcaza y se le ponía a buen recaudo en la Celda 42. Hay subforos más secretos, más profundos, y sólo se puede acceder a ellos por invitación y supone dar los primeros pasos en el Círculo Interior.

Por supuetso había visitas de amantes del hobby ajenos a los Ángeles Oscuros pero que, de alguna forma, pasaron a ser asiduos y convertirse en parte de la comunidad. Para ellos era imposible acceder a ninguna de las areas restringidas del foro, pero se quedaban. ¿Por qué? Por que el espíritu de camaradería era insuperable.

El Círculo Interior

Si la comunidad española era anómala por lo unida que estaba (y está) la cosa se hacía mucho más interesante cuando lo llevamos al terreno internacional. Y es que los líderes de las comunidades de No Perdonados más prominentes a nivel global crearon su propio Círculo Interior. A través de este se organizaban campañas internacionales, se compartían resultados de los torneos y se mantenían canales de comunicación y respeto a través de las inimaginables distancias de la Disformidad.

Recuerdo con especial agrado la campaña Destroy: Veck en la que se consiguió coordinar a jugadores de todo el mundo en una campaña para perseguir a un Inquisidor Caído. El Círculo Interior hizo un trabajo admirable para toda la comunidad de Warhammer y publicó numerosos relatos sobre hitos, trasfondo y reglas para unidades especiales de la campaña. Y como guinda, los No Perdonados participábamos con nuestra propia misión… secreta, por supuesto.

Desconozco si el Inner Circle sigue activo. Si es así mis largos años de ausencia del hobby me han alejado de él. Quién sabe… ¡Tal vez publicar esta información desate su cólera!

Hermandad más allá del deber

He hablado largo y tendido sobre nuestra relación a través de soportes digitales y es probable que hasta ahora nada haya parecido tan único como he afirmado que era en este artículo, pero la comunidad de los No Perdonados no se limitó a lo virtual. Los miembros de Catedral Oscura organizábamos nuestros asaltos a torneos nacionales (el término GT estaba en desuso por aquel entonces y Games Workshop aún era anfitrión de torneos Throne of Skulls) y dedicábamos la noche previa a un gran torneo a reunirnos y establecer estrategias evaluando las listas de los demás. Aquellas reuniones eran los más similar a un strategium que jamás se habrá visto. Por supuesto estos torneos solían ser en grandes ciudades y no dudábamos en abrir nuestras casas a los hermanos que necesitaran dónde dormir antes de ponerse a prueba en las mesas.

Pero sin duda alguna la experiencia que mejor ejemplifica lo que es nuestra comundiad es la Operación Restauración del Honor. En este acto de generosdiad warhammera como yo no he vivido nunca se hizo una colecta para comparar un ejército entero dle Ala de Muerte a un hermano de Catedral Oscura a quien le habían robado el maletín con sus miniaturas tras un torneo. Lo cierto es que nunca supe el verdadero nombre del Hermano Litus pero sí que pudimos ver su cara cuando, decidido a abandonar el hobby, recibió este inesperado regalo por parte de unos desconocidos que sólo compartían con él la afición y el cariño por los Hijos del León.

La Comunidad Hoy

Al igual que la Cicatrix Maledictum ha dividio la galaxia y sofocado la sagrada luz del Astronomicón las comunidades virtuales han cambiado para siempre. Los foros están en desuso desde hace años y el daño producido por la infame 7ª edición de Warhammer 40k hizo que muchos jugadores se alejaran completamente de un hobby que habían amado.

No osbtante la comunidad, como el Imperio, pervive. Ya sea a través de grupos de Wassap, Podcast o este humilde blog, los jugadores de Warhammer 40k y por supuetso, los Ángeles Oscuros, seguimos al pie del cañón.

Cuando hace unos meses decidí volver al Hobby me reencontré con muchos de mis hermanos de Catedral Oscura y conocí a otros que se han unido a la Barcaza durante mi ausencia. En todo caso se me trató como si no hubieran transcurrido años desde que dejé el hobby. Aunque de otro modo la comunidad sigue viva y tan unida como siempre; animándose a pintar, a jugar y a disfrutar del hobby como nunca. Seguimos cuidando de nuestros hermanos Ángeles Oscuros y seguimos guardando los círculos de confianza como años atrás y damos la bienvenida a todo el que, como nosotros, es un Hijo del León hasta la médula.

Una cosa que nos distingue dentro de la más amplía comunidad warhammera es que es habitual que llevemos algún símbolo o marca de los No Perdonados por costumbre o cariño… Un parche en una cazadora, un fondo de escritorio o de la pantalla del móvil, un marcapáginas e incluso, a veces, algo tan simple como expresiones verbales que son muy nuestras. Cuando dos seguidores de los No Perdonados se encuentran por pirmera vez no es extraño que se reconozcan y entablen una conversación que probablemente lleve a que la comunidad crezca y que el legado continúe.

Después de todo, “La lealtad es una recompensa en sí misma”.



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